Hyrule queda muy lejos. Aquí la princesa aparece en un cuarto de baño con unos pantalones cortos amarillos y poco más, y la escena no tarda en ponerse interesante. Unas manos que no se ve de quién son se encargan de todo lo demás, así que el morbo va en eso: apenas hay cuerpos, solo manos y ella dejándose llevar.
El servicio tiene una luz verdosa, como de fluorescente viejo, que le da un ambiente raro pero acaba funcionando. Ella se agarra a lo que puede mientras le meten mano, con el agua sonando de fondo. Es hentai en español de toda la vida, sin carne real, y aquí no entran españolas xxx: va de dibujo puro y erecto. La escena corta justo cuando mejor va, sin avisar.
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