La esposa recibe a su amiga en el descansillo del portal, las dos en lencería y tan panchas. El marido baja la escalera con el torso al aire y ni se inmuta, que ya está acostumbrado a los caprichos de su nena. Ella le baja la cremallera ahí mismo, en el escalón, mientras la amiga se recoge el pelo y se pone cómoda. Arriba, en el descansillo, se ha quedado olvidada una bolsa de la compra.
Las dos lo turnan, cada una a su aire: una trabaja de rodillas y la otra le marca el ritmo agarrándole la nuca al cornudo, que aguanta lo que le echan. La cosa baja al pie de la escalera, con el vecindario tan tranquilo y la puerta del portal sin cerrar del todo, que el porno español de estudio ya quisiera. Cuando se cansan, los tres se quedan sentados en el escalón como si no hubiera pasado nada.
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