La asiática está ya en la cama sin nada puesto cuando empieza la cosa, y el español la pone boca abajo sin decir palabra. Ella se agarra al cabecero y no lo suelta en todo el rato; él se coloca detrás y no hay más discusión. La única luz entra del lateral y deja la escena a medias, que es como mejor se ven estas cosas.
Antes le ha dado un buen repaso de boca, de los que a ella le dejan el rímel corrido. Después la incha desde atrás a un ritmo constante y la cama rechina más que ella. El tío no distingue entre las españolas xxx de toda la vida y las diosas de fuera que acaban en su cama: las trata a todas por igual. Cuando paran, ella no suelta el cabecero todavía.
También te puede gustar:







